A veces no tengo claro si busco monedas o excusas para no quedarme quieta. El brillo del oro está bien, pero los desvíos del camino siempre llaman más, y aunque me repito que todo esto es por las recompensas, nunca acabo eligiendo la ruta fácil.
A veces no tengo claro si busco monedas o excusas para no quedarme quieta. El brillo del oro está bien, pero los desvíos del camino siempre llaman más, y aunque me repito que todo esto es por las recompensas, nunca acabo eligiendo la ruta fácil.