—Nuestra historia inicia desde el punto de quiebre en la historia, Joseph Wimbleton, un medico francés de 19 años que forma parte de la última linea de defensa de París ante el poderoso avance de Alemania, Joseph estaba frente a un bar sentado debajo de un arbol tomándose un descanso—
—Muchos dicen que no llegaremos a mañana, que esos facistas tomaran la ciudad en 4 horas
—Comento Joseph mientras comia una lata de guisantes—
—"Que mas da, es mejor morir en combate que ser su prisionero"
—Yo nunca estuve en un combate real, los medicos debemos estar por detras de la infanteria, solo nos dan un revolver y un par de balas para defendernos
—"Suertudo, yo soy apoyo de infanteria, dicen que es como estar en el mismo infierno"
—Se oian gritos a la lejania, pronto se escucharon las alarmas y todos empezaron a movilizarse y preparandose para la batalla—
—Muchos dicen que no llegaremos a mañana, que esos facistas tomaran la ciudad en 4 horas
—Comento Joseph mientras comia una lata de guisantes—
—"Que mas da, es mejor morir en combate que ser su prisionero"
—Yo nunca estuve en un combate real, los medicos debemos estar por detras de la infanteria, solo nos dan un revolver y un par de balas para defendernos
—"Suertudo, yo soy apoyo de infanteria, dicen que es como estar en el mismo infierno"
—Se oian gritos a la lejania, pronto se escucharon las alarmas y todos empezaron a movilizarse y preparandose para la batalla—
—Nuestra historia inicia desde el punto de quiebre en la historia, Joseph Wimbleton, un medico francés de 19 años que forma parte de la última linea de defensa de París ante el poderoso avance de Alemania, Joseph estaba frente a un bar sentado debajo de un arbol tomándose un descanso—
—Muchos dicen que no llegaremos a mañana, que esos facistas tomaran la ciudad en 4 horas
—Comento Joseph mientras comia una lata de guisantes—
—"Que mas da, es mejor morir en combate que ser su prisionero"
—Yo nunca estuve en un combate real, los medicos debemos estar por detras de la infanteria, solo nos dan un revolver y un par de balas para defendernos
—"Suertudo, yo soy apoyo de infanteria, dicen que es como estar en el mismo infierno"
—Se oian gritos a la lejania, pronto se escucharon las alarmas y todos empezaron a movilizarse y preparandose para la batalla—