(Otro) Mal día
Fandom Oc's, criminal minds, 911, etc, no powers au
Categoría Otros
Había tomado el café de la mañana más de una vez, sentía una incomodidad más intensa de la normal. El regalo aún estaba sobre la mesa, era obvio que le encantaría el obsequio, estaba segura. Por desgracia no lo estaba de llevarlo hasta la homenajeada

Por suerte tenía el resto del día para pensarlo, tomó lo más importante: su bolsa, llaves y cigarros. Lista para comenzar su rutina en el trabajo. De salida notó que su puerta estaba algo recia, a veces se ponía así en tiempos de lluvia, era de esa madera mala que se hinchaba solo con pasarle por al lado con vaso con agua. Lo único raro era que no había llovido en días. Eso levantó sus sospechas y la hizo revisar la parte inferior de esta. En efecto, la puerta tenía una nota, escrita en un cartón grueso, para que se notara, supuso. La nota era de aquel vecino que era como un padre para ella, se había quedado sin café y sin tiempo para comprar más así que le pedía de favor que se encargara de eso.

Anotando en su mente ese pequeño desvío se dirigió hacia la salida del edificio dos pisos abajo incluyendo el suyo. El lugar favorito de su vecino no quedaba muy lejos de su trabajo. Era una pequeña tienda a mediación de calle en donde vendían café hecho y en bolsas. El odio a las filas largas es algo común entre la gente, pero para Narelle en específico era una tortura así que solo rezaba porque el lugar estuviera vacío.

Frente a ella solo vió a una persona en la fila, por suerte. La persona frente a ella le sonrió y la dejó pasar, al parecer no encontraba su dinero. Narelle le agradeció y tomó su turno, compró lo que debía y se fué. Iba a penas por la esquina de esa calle cuando sintió un estruendo que la hizo voltear. De un momento a otro el lugar estaba en llamas, no parecía haber tantos heridos debido a que el lugar estaba casi vacío. Su instinto la hizo correr hacia la cafetería, dejando sus compras y su bolsa en el suelo y solo llevando su teléfono con ella. Rápidamente llamó a los bomberos mientras le gritaba todos que se alejara, que era paramédico y sabía que podría volver a explotar dependiendo de el motivo inicial.

Entre la multitud de encontró con que había alguien en el suelo, la persona que le había dado el turno minutos antes. Ayudó a que se levantara y ambos se movieron un poco lejos del lugar. Enseguida le dió primeros auxilios hasta que por fin reaccionó

—Estás bien? Puedes respirar bien o moverte? Sabes qué pasó allí?

Se quedó mirando, esperando una reacción de esa persona, una respuesta
Había tomado el café de la mañana más de una vez, sentía una incomodidad más intensa de la normal. El regalo aún estaba sobre la mesa, era obvio que le encantaría el obsequio, estaba segura. Por desgracia no lo estaba de llevarlo hasta la homenajeada Por suerte tenía el resto del día para pensarlo, tomó lo más importante: su bolsa, llaves y cigarros. Lista para comenzar su rutina en el trabajo. De salida notó que su puerta estaba algo recia, a veces se ponía así en tiempos de lluvia, era de esa madera mala que se hinchaba solo con pasarle por al lado con vaso con agua. Lo único raro era que no había llovido en días. Eso levantó sus sospechas y la hizo revisar la parte inferior de esta. En efecto, la puerta tenía una nota, escrita en un cartón grueso, para que se notara, supuso. La nota era de aquel vecino que era como un padre para ella, se había quedado sin café y sin tiempo para comprar más así que le pedía de favor que se encargara de eso. Anotando en su mente ese pequeño desvío se dirigió hacia la salida del edificio dos pisos abajo incluyendo el suyo. El lugar favorito de su vecino no quedaba muy lejos de su trabajo. Era una pequeña tienda a mediación de calle en donde vendían café hecho y en bolsas. El odio a las filas largas es algo común entre la gente, pero para Narelle en específico era una tortura así que solo rezaba porque el lugar estuviera vacío. Frente a ella solo vió a una persona en la fila, por suerte. La persona frente a ella le sonrió y la dejó pasar, al parecer no encontraba su dinero. Narelle le agradeció y tomó su turno, compró lo que debía y se fué. Iba a penas por la esquina de esa calle cuando sintió un estruendo que la hizo voltear. De un momento a otro el lugar estaba en llamas, no parecía haber tantos heridos debido a que el lugar estaba casi vacío. Su instinto la hizo correr hacia la cafetería, dejando sus compras y su bolsa en el suelo y solo llevando su teléfono con ella. Rápidamente llamó a los bomberos mientras le gritaba todos que se alejara, que era paramédico y sabía que podría volver a explotar dependiendo de el motivo inicial. Entre la multitud de encontró con que había alguien en el suelo, la persona que le había dado el turno minutos antes. Ayudó a que se levantara y ambos se movieron un poco lejos del lugar. Enseguida le dió primeros auxilios hasta que por fin reaccionó —Estás bien? Puedes respirar bien o moverte? Sabes qué pasó allí? Se quedó mirando, esperando una reacción de esa persona, una respuesta
Tipo
Individual
Líneas
10
Estado
Disponible
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