—Oh, darling... es imposible decirte que no cuando te ves así de suplicante.—

Con un gesto lento y provocador, le ofrecí el refugio de mis brazos mientras una sonrisa audaz bailaba en mis labios. La proximidad de mi celo me volvía implacable; sabía que no rechazaría tal oportunidad, pero para obtenerlo, primero tendría que demostrar cómo tentarme con el lenguaje adecuado.
—Oh, darling... es imposible decirte que no cuando te ves así de suplicante.— Con un gesto lento y provocador, le ofrecí el refugio de mis brazos mientras una sonrisa audaz bailaba en mis labios. La proximidad de mi celo me volvía implacable; sabía que no rechazaría tal oportunidad, pero para obtenerlo, primero tendría que demostrar cómo tentarme con el lenguaje adecuado.
Me gusta
1
13 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados