Todo empezó con una mentira pequeña.
De esas que dices sin pensarlo demasiado.
Pero claro… una llevó a otra. Y luego a otra más.
En algún momento ya no estaba contando nada, estaba improvisando para que la anterior no se cayera.
Y lo peor eran las caras.
Cuantas más mentiras soltaba, más seguía hablando. Porque ya estaba metida dentro y parar habría sido peor.
Y ahí ya estás jodida.
Porque ya no puedes parar.
Solo seguir tirando… a ver hasta dónde aguanta.
De esas que dices sin pensarlo demasiado.
Pero claro… una llevó a otra. Y luego a otra más.
En algún momento ya no estaba contando nada, estaba improvisando para que la anterior no se cayera.
Y lo peor eran las caras.
Cuantas más mentiras soltaba, más seguía hablando. Porque ya estaba metida dentro y parar habría sido peor.
Y ahí ya estás jodida.
Porque ya no puedes parar.
Solo seguir tirando… a ver hasta dónde aguanta.
Todo empezó con una mentira pequeña.
De esas que dices sin pensarlo demasiado.
Pero claro… una llevó a otra. Y luego a otra más.
En algún momento ya no estaba contando nada, estaba improvisando para que la anterior no se cayera.
Y lo peor eran las caras.
Cuantas más mentiras soltaba, más seguía hablando. Porque ya estaba metida dentro y parar habría sido peor.
Y ahí ya estás jodida.
Porque ya no puedes parar.
Solo seguir tirando… a ver hasta dónde aguanta.