Un deseo por cada dedo. Pídelo bien. No lo pidas pequeño ni con miedo. Sé ambicioso y pide exactamente lo que quieres sin rebajarlo para parecer prudente. Lo verdaderamente oscuro no es desear demasiado, sino tener esa oportunidad frente a ti y atreverte a pedir poco… porque esta vez no hay trampa.
Un deseo por cada dedo. Pídelo bien. No lo pidas pequeño ni con miedo. Sé ambicioso y pide exactamente lo que quieres sin rebajarlo para parecer prudente. Lo verdaderamente oscuro no es desear demasiado, sino tener esa oportunidad frente a ti y atreverte a pedir poco… porque esta vez no hay trampa.