Al principio fui muy rehacía a tener que verme obligada a cuidar la bola peluda, que me dejó mi hermana.
Pero no sé cómo ha logrado ganarse mi corazón.
Pero no sé cómo ha logrado ganarse mi corazón.
Al principio fui muy rehacía a tener que verme obligada a cuidar la bola peluda, que me dejó mi hermana.
Pero no sé cómo ha logrado ganarse mi corazón.