— Es irónico. Venir hasta aquí suplicando piedad, arrastrándote en busca de ayuda. Has dejado que la desesperación te carcoma.
Y aunque perseveraba en innato estoicismo, sin inmutarse por lo más mínimo, realmente tan solo era una máscara idónea para un comisario de ese calibre. Sin duda alguna el júbilo incrementaba hasta desbordarse, anhelando manifestar la sonrisa y sobre todo la carcajada de un gozo inigualable, no obstante, contenerse como mantener esa compostura es de gran primordialidad.
Y aunque perseveraba en innato estoicismo, sin inmutarse por lo más mínimo, realmente tan solo era una máscara idónea para un comisario de ese calibre. Sin duda alguna el júbilo incrementaba hasta desbordarse, anhelando manifestar la sonrisa y sobre todo la carcajada de un gozo inigualable, no obstante, contenerse como mantener esa compostura es de gran primordialidad.
— Es irónico. Venir hasta aquí suplicando piedad, arrastrándote en busca de ayuda. Has dejado que la desesperación te carcoma.
Y aunque perseveraba en innato estoicismo, sin inmutarse por lo más mínimo, realmente tan solo era una máscara idónea para un comisario de ese calibre. Sin duda alguna el júbilo incrementaba hasta desbordarse, anhelando manifestar la sonrisa y sobre todo la carcajada de un gozo inigualable, no obstante, contenerse como mantener esa compostura es de gran primordialidad.