—Sigurd se apoya en el mostrador con una expresión de absoluto desdén, ajustándose las gafas en la cabeza mientras mira al siguiente cliente como si fuera un insecto particularmente molesto—
— Bienvenido a este establecimiento de cafeína barata e indigna de mi paladar, el Príncipe Sigurd Lokison le atiende por desgracia para ambos.
Suelta un suspiro dramático y señala el menú con desgana.
— Si busca un 'Pumpkin Spice', le sugiero que siga caminando hasta que encuentre a alguien con menos dignidad, aquí solo servimos café negro, amargo y frío como mi limitada paciencia.
— Bienvenido a este establecimiento de cafeína barata e indigna de mi paladar, el Príncipe Sigurd Lokison le atiende por desgracia para ambos.
Suelta un suspiro dramático y señala el menú con desgana.
— Si busca un 'Pumpkin Spice', le sugiero que siga caminando hasta que encuentre a alguien con menos dignidad, aquí solo servimos café negro, amargo y frío como mi limitada paciencia.
—Sigurd se apoya en el mostrador con una expresión de absoluto desdén, ajustándose las gafas en la cabeza mientras mira al siguiente cliente como si fuera un insecto particularmente molesto—
— Bienvenido a este establecimiento de cafeína barata e indigna de mi paladar, el Príncipe Sigurd Lokison le atiende por desgracia para ambos.
Suelta un suspiro dramático y señala el menú con desgana.
— Si busca un 'Pumpkin Spice', le sugiero que siga caminando hasta que encuentre a alguien con menos dignidad, aquí solo servimos café negro, amargo y frío como mi limitada paciencia.