Las heridas son algo cotidiano en la vida de Kendo, sin embargo el culto queria experimentar que pasa si lo dañan con armas benditas. ¿El resultado? Un corte que no se regeneró y tuvieron que coser.

— ¿Que miras?... ¡No! ¡No soy la puta mujer de la boca cortada! ¡Ni siquiera soy mujer! —
Las heridas son algo cotidiano en la vida de Kendo, sin embargo el culto queria experimentar que pasa si lo dañan con armas benditas. ¿El resultado? Un corte que no se regeneró y tuvieron que coser. — ¿Que miras?... ¡No! ¡No soy la puta mujer de la boca cortada! ¡Ni siquiera soy mujer! —
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