— Voy a admitir que la libertad de poder volver a putear a diestra y siniestra con cualquiera que esté cerca era algo que extrañaba. Bendita sea la vida de un libertino. —
— Voy a admitir que la libertad de poder volver a putear a diestra y siniestra con cualquiera que esté cerca era algo que extrañaba. Bendita sea la vida de un libertino. —