No iba a dejar que atacaran su aldea sin sufrir consecuencias graves.

—¡Byakugan! —sus ojos se rodearon de venas pulsantes, ahora era el mejor momento para atacar.
No iba a dejar que atacaran su aldea sin sufrir consecuencias graves. —¡Byakugan! —sus ojos se rodearon de venas pulsantes, ahora era el mejor momento para atacar.
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