*Eché un vistazo al reloj y no pude evitar que una sonrisa burlona se dibujara en mi rostro; el tiempo de jugar a los humanos se había terminado. Salí de aquel túnel oscuro silbando una melodía despreocupada mientras sentía cómo mi piel recuperaba su tono grisáceo y cenizo. Mis harapos desaparecieron, fundiéndose en la seda de un traje impecable. Con un sutil y aristocrático juego de dedos, hice aparecer mi sombrero de copa del vacío.*
—Ah, mucho mejor... es hora de que comience la verdadera función.—
—Ah, mucho mejor... es hora de que comience la verdadera función.—
*Eché un vistazo al reloj y no pude evitar que una sonrisa burlona se dibujara en mi rostro; el tiempo de jugar a los humanos se había terminado. Salí de aquel túnel oscuro silbando una melodía despreocupada mientras sentía cómo mi piel recuperaba su tono grisáceo y cenizo. Mis harapos desaparecieron, fundiéndose en la seda de un traje impecable. Con un sutil y aristocrático juego de dedos, hice aparecer mi sombrero de copa del vacío.*
—Ah, mucho mejor... es hora de que comience la verdadera función.—