La obsesión del mafioso
Fandom Devil May Cry y hazbin hotel
Categoría Romance
//ROL NO CANON //
༒𓂀 𝔸𝕝𝕒𝕤𝕥𝕠𝕣 𝕿𝖍𝖊 𝕽𝖆𝖉𝖎𝖔 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𓂀༒
-La puerta de la cafetería se abrió con un tintineo suave, casi delicado… en marcado contraste con la figura que cruzó el umbral.
El abrigo oscuro de Vergil Sparda estaba rasgado en uno de los costados; la tela húmeda por la sangre apenas visible bajo la luz cálida del lugar. Su expresión, sin embargo, permanecía intacta: impasible, afilada, tan serena como si no acabara de salir de un enfrentamiento donde otros no habrían sobrevivido.
El líder de aquella organización no se permitía mostrar debilidad. Jamás.
Sus botas resonaron con firmeza sobre el suelo hasta llegar al mostrador. Sus ojos de un azul cortante se alzaron apenas… y entonces lo vio.Detrás de la barra, atendiendo con una sonrisa demasiado amplia para ser completamente humana, estaba Alguien que no encajaba con la monotonía del mundo mortal.
Hubo una pausa casi imperceptible.
Los ojos de Vergil se detuvieron en él más de lo necesario. No por distracción… sino por análisis. Elegancia anticuada. Presencia magnética. Una energía que vibraba distinta, como una frecuencia que solo alguien como él podía percibir.
Un silencio breve.-
Un whisky. Solo
-pidió con voz baja y firme, grave como el eco de una sentencia.
Ni una palabra más.
Dejó el dinero exacto sobre el mostrador, billetes impecables a pesar de la sangre que marcaba su guante. No mencionó la herida. No pidió ayuda. No explicó nada.
Cuando tomó el vaso, sus dedos rozaron apenas el cristal… y por una fracción de segundo, su mirada volvió a encontrarse con la del encargado.
Interés.Contenido. Sellado. Oculto tras su disciplina férrea.
Se apartó sin añadir comentario alguno y eligió una mesa en la esquina más sombría del lugar, sentándose con la espalda recta, cruzando una pierna sobre la otra como si estuviera en una reunión de negocios y no perdiendo sangre bajo el abrigo.Bebió un sorbo.Sus ojos no volvieron directamente hacia la barra… pero tampoco dejaron de estar conscientes de cada movimiento detrás de ella.
Como un depredador reconociendo a otro.Y aunque su rostro no lo delatara… algo en él había cambiado.
༒𓂀 𝔸𝕝𝕒𝕤𝕥𝕠𝕣 𝕿𝖍𝖊 𝕽𝖆𝖉𝖎𝖔 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𓂀༒
-La puerta de la cafetería se abrió con un tintineo suave, casi delicado… en marcado contraste con la figura que cruzó el umbral.
El abrigo oscuro de Vergil Sparda estaba rasgado en uno de los costados; la tela húmeda por la sangre apenas visible bajo la luz cálida del lugar. Su expresión, sin embargo, permanecía intacta: impasible, afilada, tan serena como si no acabara de salir de un enfrentamiento donde otros no habrían sobrevivido.
El líder de aquella organización no se permitía mostrar debilidad. Jamás.
Sus botas resonaron con firmeza sobre el suelo hasta llegar al mostrador. Sus ojos de un azul cortante se alzaron apenas… y entonces lo vio.Detrás de la barra, atendiendo con una sonrisa demasiado amplia para ser completamente humana, estaba Alguien que no encajaba con la monotonía del mundo mortal.
Hubo una pausa casi imperceptible.
Los ojos de Vergil se detuvieron en él más de lo necesario. No por distracción… sino por análisis. Elegancia anticuada. Presencia magnética. Una energía que vibraba distinta, como una frecuencia que solo alguien como él podía percibir.
Un silencio breve.-
Un whisky. Solo
-pidió con voz baja y firme, grave como el eco de una sentencia.
Ni una palabra más.
Dejó el dinero exacto sobre el mostrador, billetes impecables a pesar de la sangre que marcaba su guante. No mencionó la herida. No pidió ayuda. No explicó nada.
Cuando tomó el vaso, sus dedos rozaron apenas el cristal… y por una fracción de segundo, su mirada volvió a encontrarse con la del encargado.
Interés.Contenido. Sellado. Oculto tras su disciplina férrea.
Se apartó sin añadir comentario alguno y eligió una mesa en la esquina más sombría del lugar, sentándose con la espalda recta, cruzando una pierna sobre la otra como si estuviera en una reunión de negocios y no perdiendo sangre bajo el abrigo.Bebió un sorbo.Sus ojos no volvieron directamente hacia la barra… pero tampoco dejaron de estar conscientes de cada movimiento detrás de ella.
Como un depredador reconociendo a otro.Y aunque su rostro no lo delatara… algo en él había cambiado.
//ROL NO CANON //
[Alastor_rabbit]
-La puerta de la cafetería se abrió con un tintineo suave, casi delicado… en marcado contraste con la figura que cruzó el umbral.
El abrigo oscuro de Vergil Sparda estaba rasgado en uno de los costados; la tela húmeda por la sangre apenas visible bajo la luz cálida del lugar. Su expresión, sin embargo, permanecía intacta: impasible, afilada, tan serena como si no acabara de salir de un enfrentamiento donde otros no habrían sobrevivido.
El líder de aquella organización no se permitía mostrar debilidad. Jamás.
Sus botas resonaron con firmeza sobre el suelo hasta llegar al mostrador. Sus ojos de un azul cortante se alzaron apenas… y entonces lo vio.Detrás de la barra, atendiendo con una sonrisa demasiado amplia para ser completamente humana, estaba Alguien que no encajaba con la monotonía del mundo mortal.
Hubo una pausa casi imperceptible.
Los ojos de Vergil se detuvieron en él más de lo necesario. No por distracción… sino por análisis. Elegancia anticuada. Presencia magnética. Una energía que vibraba distinta, como una frecuencia que solo alguien como él podía percibir.
Un silencio breve.-
Un whisky. Solo
-pidió con voz baja y firme, grave como el eco de una sentencia.
Ni una palabra más.
Dejó el dinero exacto sobre el mostrador, billetes impecables a pesar de la sangre que marcaba su guante. No mencionó la herida. No pidió ayuda. No explicó nada.
Cuando tomó el vaso, sus dedos rozaron apenas el cristal… y por una fracción de segundo, su mirada volvió a encontrarse con la del encargado.
Interés.Contenido. Sellado. Oculto tras su disciplina férrea.
Se apartó sin añadir comentario alguno y eligió una mesa en la esquina más sombría del lugar, sentándose con la espalda recta, cruzando una pierna sobre la otra como si estuviera en una reunión de negocios y no perdiendo sangre bajo el abrigo.Bebió un sorbo.Sus ojos no volvieron directamente hacia la barra… pero tampoco dejaron de estar conscientes de cada movimiento detrás de ella.
Como un depredador reconociendo a otro.Y aunque su rostro no lo delatara… algo en él había cambiado.
Tipo
Individual
Líneas
5
Estado
Disponible