Casi no soy de selfies, pero la ocasión la amerita.

Decidí cerrar el bar por un rato, para asistir a la boda de dos seres que se aman y se prometen amor eterno.

Deseo que la existencia les sea feliz y próspera.

Terminando la boda, el bar reabre sus operaciones normales.
Casi no soy de selfies, pero la ocasión la amerita. Decidí cerrar el bar por un rato, para asistir a la boda de dos seres que se aman y se prometen amor eterno. Deseo que la existencia les sea feliz y próspera. Terminando la boda, el bar reabre sus operaciones normales.
Me gusta
Me encocora
4
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados