— No pretendo arrebatarte tu nombre ni borrar quién eres… jamás me atrevería a despojarte de lo único que te pertenece por completo. Solo quiero acercarme lo suficiente para sostener tu dolor sin que tengas que cargarlo en soledad, y ayudarte a sanar esas heridas que el tiempo nunca se dignó a perdonar —Murmuró, acercándose con cautela, como si temiera romperlo con su propia presencia. Sus dedos temblaron levemente antes de detenerse a escasos centímetros...
— No pretendo arrebatarte tu nombre ni borrar quién eres… jamás me atrevería a despojarte de lo único que te pertenece por completo. Solo quiero acercarme lo suficiente para sostener tu dolor sin que tengas que cargarlo en soledad, y ayudarte a sanar esas heridas que el tiempo nunca se dignó a perdonar —Murmuró, acercándose con cautela, como si temiera romperlo con su propia presencia. Sus dedos temblaron levemente antes de detenerse a escasos centímetros...