Ratiled no nació ermitaño.
Alguna vez buscó voces en el fuego, risas en las tabernas, pactos en los cruces de caminos. Caminó junto a otros brujos, mercenarios, viajeros y supuestos aliados. Les ofreció hechizos, refugio, silencio. A cambio recibió miradas torcidas, promesas rotas y el filo de la desconfianza.
Aprendió pronto que muchos se...