— No me veas así, que me enamoro. —
Se dispuso a molestar a una vieja bruja de un retrato antiguo colgado en la sala común de Gryffindor. Hasta los surcos de las arrugas de la anciana se tiñieron de rojo, posiblemente más de enojo que de vergüenza.
Se dispuso a molestar a una vieja bruja de un retrato antiguo colgado en la sala común de Gryffindor. Hasta los surcos de las arrugas de la anciana se tiñieron de rojo, posiblemente más de enojo que de vergüenza.
— No me veas así, que me enamoro. —
Se dispuso a molestar a una vieja bruja de un retrato antiguo colgado en la sala común de Gryffindor. Hasta los surcos de las arrugas de la anciana se tiñieron de rojo, posiblemente más de enojo que de vergüenza.