-Se le estaba olvidando el sonido de su voz y el aroma de su piel; suspiró profundamente al ver el cielo con millones de estrellas en el, la diestra buscó insistentemente entre el bolsillo de la camisa; desdobló con cuidado una hoja que podría deducirse que la veía siempre; sus marcas la tenían sumamente desgastada.
Lograba sacar el lado más dócil, más sublime y tierno de "B"; sonrió al ver ese boceto dibujado en esa vieja página después de hacerle el amor como a ella le gustaba; los finos trazos con el bolígrafo dejaban ver las diminutas curvas de un cuerpo femenino desnudo, piernas delgadas, abdomen plano y unas pequeñas montañas que eran remarcadas con unos finos botones.
Acariciando suavemente con las yemas de sus dedos, dobló el dibujo y lo volvió a llevar de donde lo sacó, suspiró por última vez y su andar fue hacia el norte. -
Solo deseo tu bienestar.
Lograba sacar el lado más dócil, más sublime y tierno de "B"; sonrió al ver ese boceto dibujado en esa vieja página después de hacerle el amor como a ella le gustaba; los finos trazos con el bolígrafo dejaban ver las diminutas curvas de un cuerpo femenino desnudo, piernas delgadas, abdomen plano y unas pequeñas montañas que eran remarcadas con unos finos botones.
Acariciando suavemente con las yemas de sus dedos, dobló el dibujo y lo volvió a llevar de donde lo sacó, suspiró por última vez y su andar fue hacia el norte. -
Solo deseo tu bienestar.
-Se le estaba olvidando el sonido de su voz y el aroma de su piel; suspiró profundamente al ver el cielo con millones de estrellas en el, la diestra buscó insistentemente entre el bolsillo de la camisa; desdobló con cuidado una hoja que podría deducirse que la veía siempre; sus marcas la tenían sumamente desgastada.
Lograba sacar el lado más dócil, más sublime y tierno de "B"; sonrió al ver ese boceto dibujado en esa vieja página después de hacerle el amor como a ella le gustaba; los finos trazos con el bolígrafo dejaban ver las diminutas curvas de un cuerpo femenino desnudo, piernas delgadas, abdomen plano y unas pequeñas montañas que eran remarcadas con unos finos botones.
Acariciando suavemente con las yemas de sus dedos, dobló el dibujo y lo volvió a llevar de donde lo sacó, suspiró por última vez y su andar fue hacia el norte. -
Solo deseo tu bienestar.