Mezclé materia viva con mineral hasta que el resultado despertó.

El pulso sigue ahí, pero ya no decide nada. La estructura dura dirige el movimiento sin detenerse por dolor ni miedo.

Reconocen calor, respiración, latido. Van hacia eso y nunca se apartan. No se cansan.

No son criaturas.
Son armas letales hechas de vida obligada a funcionar.
Mezclé materia viva con mineral hasta que el resultado despertó. El pulso sigue ahí, pero ya no decide nada. La estructura dura dirige el movimiento sin detenerse por dolor ni miedo. Reconocen calor, respiración, latido. Van hacia eso y nunca se apartan. No se cansan. No son criaturas. Son armas letales hechas de vida obligada a funcionar.
Me gusta
Me encocora
Me shockea
6
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados