Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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Tenlo en cuenta al responder.
La campanita de la puerta sonó por última vez esa noche. Ren se quedó quieto unos segundos detrás del mostrador, mirando las mesas vacías… las tazas alineadas… las sillas acomodadas con una precisión casi obsesiva. Todo estaba en orden, como si la cafetería pudiera seguir funcionando sola mientras él desaparecía un rato.
El cartel de “Cerrado por un tiempo" descansaba entre sus manos. Dudó antes de colgarlo… no porque no quisiera hacerlo, sino porque sentía que con ese gesto estaba admitiendo algo que llevaba meses evitando: estaba cansado… demasiado cansado para seguir sonriendo como si nada pesara.
Afuera, la lluvia caía suave… constante… envolviendo la calle en un murmullo familiar. A Ren siempre le había gustado la lluvia. Decía que le daba calma… que le hacía sentir acompañado… pero esa noche algo era distinto. Había una nostalgia que no sabía nombrar. No era tristeza exactamente… tampoco felicidad. Era como recordar algo que nunca terminó de entender.
Apagó las luces una por una. Cada clic era un pequeño adiós. El aroma a café quedó suspendido en el aire… cálido… casi abrazándolo mientras caminaba hacia la puerta.
Se detuvo antes de salir. Miró el lugar en silencio… ese espacio que había construido con tanto cariño… donde había reído con clientes… escuchado historias… escondido sus propios días malos detrás de una sonrisa entrenada. Y aun así… había un vacío que nunca lograba llenar. Uno que seguía ahí incluso cuando todo parecía ir bien.
—¿Nostalgia de qué…? —murmuró para sí mismo, sin encontrar respuesta.
Tal vez de versiones suyas que ya no existían.Tal vez de personas que se fueron sin despedirse O tal vez… de algo que nunca llegó a tener.
La lluvia golpeó más fuerte el cristal. Ren salió finalmente… bajó la cortina metálica con un sonido seco… definitivo. Se quedó un momento bajo el techo, mirando cómo las gotas dibujaban caminos sobre el asfalto.Recordó algo que había escuchado una vez: que los perros… cuando sienten que es su hora… se alejan. Buscan un rincón tranquilo… lejos del ruido… lejos de las miradas… para desaparecer sin molestar a nadie.
Ren sonrió apenas con una sonrisa triste… comprensiva.No sabía si estaba huyendo… descansando… o simplemente intentando encontrarse otra vez. Solo sabía que necesitaba silencio… distancia… lluvia… tiempo para entender ese vacío que llevaba dentro… incluso cuando todo parecía estar bien.
Y así… con las manos en los bolsillos y el cartel balanceándose detrás de él… caminó bajo la lluvia… sintiendo que, por primera vez en mucho tiempo… no estaba cerrando una cafetería… sino dándose permiso… para desaparecer un poco… antes de aprender a volver.
Ren a veces piensa en desaparecer. No lo dice en voz alta, pero la idea le pasa por la cabeza cuando todo se le junta y ya no sabe cómo seguir. No es que quiera morir… es que quiere apagar
el ruido un rato, entonces se queda quieto, respirando hondo, esperando que el momento pase y por ahora, sigue aquí.
El cartel de “Cerrado por un tiempo" descansaba entre sus manos. Dudó antes de colgarlo… no porque no quisiera hacerlo, sino porque sentía que con ese gesto estaba admitiendo algo que llevaba meses evitando: estaba cansado… demasiado cansado para seguir sonriendo como si nada pesara.
Afuera, la lluvia caía suave… constante… envolviendo la calle en un murmullo familiar. A Ren siempre le había gustado la lluvia. Decía que le daba calma… que le hacía sentir acompañado… pero esa noche algo era distinto. Había una nostalgia que no sabía nombrar. No era tristeza exactamente… tampoco felicidad. Era como recordar algo que nunca terminó de entender.
Apagó las luces una por una. Cada clic era un pequeño adiós. El aroma a café quedó suspendido en el aire… cálido… casi abrazándolo mientras caminaba hacia la puerta.
Se detuvo antes de salir. Miró el lugar en silencio… ese espacio que había construido con tanto cariño… donde había reído con clientes… escuchado historias… escondido sus propios días malos detrás de una sonrisa entrenada. Y aun así… había un vacío que nunca lograba llenar. Uno que seguía ahí incluso cuando todo parecía ir bien.
—¿Nostalgia de qué…? —murmuró para sí mismo, sin encontrar respuesta.
Tal vez de versiones suyas que ya no existían.Tal vez de personas que se fueron sin despedirse O tal vez… de algo que nunca llegó a tener.
La lluvia golpeó más fuerte el cristal. Ren salió finalmente… bajó la cortina metálica con un sonido seco… definitivo. Se quedó un momento bajo el techo, mirando cómo las gotas dibujaban caminos sobre el asfalto.Recordó algo que había escuchado una vez: que los perros… cuando sienten que es su hora… se alejan. Buscan un rincón tranquilo… lejos del ruido… lejos de las miradas… para desaparecer sin molestar a nadie.
Ren sonrió apenas con una sonrisa triste… comprensiva.No sabía si estaba huyendo… descansando… o simplemente intentando encontrarse otra vez. Solo sabía que necesitaba silencio… distancia… lluvia… tiempo para entender ese vacío que llevaba dentro… incluso cuando todo parecía estar bien.
Y así… con las manos en los bolsillos y el cartel balanceándose detrás de él… caminó bajo la lluvia… sintiendo que, por primera vez en mucho tiempo… no estaba cerrando una cafetería… sino dándose permiso… para desaparecer un poco… antes de aprender a volver.
Ren a veces piensa en desaparecer. No lo dice en voz alta, pero la idea le pasa por la cabeza cuando todo se le junta y ya no sabe cómo seguir. No es que quiera morir… es que quiere apagar
el ruido un rato, entonces se queda quieto, respirando hondo, esperando que el momento pase y por ahora, sigue aquí.
La campanita de la puerta sonó por última vez esa noche. Ren se quedó quieto unos segundos detrás del mostrador, mirando las mesas vacías… las tazas alineadas… las sillas acomodadas con una precisión casi obsesiva. Todo estaba en orden, como si la cafetería pudiera seguir funcionando sola mientras él desaparecía un rato.
El cartel de “Cerrado por un tiempo" descansaba entre sus manos. Dudó antes de colgarlo… no porque no quisiera hacerlo, sino porque sentía que con ese gesto estaba admitiendo algo que llevaba meses evitando: estaba cansado… demasiado cansado para seguir sonriendo como si nada pesara.
Afuera, la lluvia caía suave… constante… envolviendo la calle en un murmullo familiar. A Ren siempre le había gustado la lluvia. Decía que le daba calma… que le hacía sentir acompañado… pero esa noche algo era distinto. Había una nostalgia que no sabía nombrar. No era tristeza exactamente… tampoco felicidad. Era como recordar algo que nunca terminó de entender.
Apagó las luces una por una. Cada clic era un pequeño adiós. El aroma a café quedó suspendido en el aire… cálido… casi abrazándolo mientras caminaba hacia la puerta.
Se detuvo antes de salir. Miró el lugar en silencio… ese espacio que había construido con tanto cariño… donde había reído con clientes… escuchado historias… escondido sus propios días malos detrás de una sonrisa entrenada. Y aun así… había un vacío que nunca lograba llenar. Uno que seguía ahí incluso cuando todo parecía ir bien.
—¿Nostalgia de qué…? —murmuró para sí mismo, sin encontrar respuesta.
Tal vez de versiones suyas que ya no existían.Tal vez de personas que se fueron sin despedirse O tal vez… de algo que nunca llegó a tener.
La lluvia golpeó más fuerte el cristal. Ren salió finalmente… bajó la cortina metálica con un sonido seco… definitivo. Se quedó un momento bajo el techo, mirando cómo las gotas dibujaban caminos sobre el asfalto.Recordó algo que había escuchado una vez: que los perros… cuando sienten que es su hora… se alejan. Buscan un rincón tranquilo… lejos del ruido… lejos de las miradas… para desaparecer sin molestar a nadie.
Ren sonrió apenas con una sonrisa triste… comprensiva.No sabía si estaba huyendo… descansando… o simplemente intentando encontrarse otra vez. Solo sabía que necesitaba silencio… distancia… lluvia… tiempo para entender ese vacío que llevaba dentro… incluso cuando todo parecía estar bien.
Y así… con las manos en los bolsillos y el cartel balanceándose detrás de él… caminó bajo la lluvia… sintiendo que, por primera vez en mucho tiempo… no estaba cerrando una cafetería… sino dándose permiso… para desaparecer un poco… antes de aprender a volver.
Ren a veces piensa en desaparecer. No lo dice en voz alta, pero la idea le pasa por la cabeza cuando todo se le junta y ya no sabe cómo seguir. No es que quiera morir… es que quiere apagar
el ruido un rato, entonces se queda quieto, respirando hondo, esperando que el momento pase y por ahora, sigue aquí.