Sury Sakai: su historia
Fandom Crossover
Categoría Acción
"Desperté hace tres años en un pueblo alejado de la gran ciudad, sin recuerdos, sin un pasado al que aferrarme. No sabía quién era ni de dónde venía, y esa incertidumbre me hizo sufrir más de lo que puedo explicar. Cada día era una lucha contra el vacío en mi mente. Aun así, los pueblerinos me tendieron la mano cuando más lo necesitaba, y gracias a ellos logré seguir adelante.
Decidí llamarme Sury Sakai, tomando el apellido del pueblo que me dio un hogar cuando no tenía nada. Con el tiempo, empecé a sentir que ese nombre me pertenecía de verdad.
Pero la paz nunca fue completa. Cada cierto tiempo, un demonio de hielo aparecía para alimentarse de los ciudadanos. Siempre que regresaba, yo lo enfrentaba. Nunca gané. Perdí una y otra vez. Sin embargo, algo dentro de mí se negaba a huir. Aunque no recordara mi pasado, mi cuerpo reaccionaba por instinto: empuñaba mi espada con una destreza que no sabía de dónde venía, como si una parte de mí recordara lo que mi mente había olvidado. Protegía a los míos porque sentía que era lo correcto… porque los amaba.
Tres años después, llegó al pueblo un joven agente de seguridad pública de vacaciones. Se llamaba Jasón. Poco a poco empezamos a hablar, a compartir momentos, y sin darme cuenta nació un lazo de amistad sincero.
Una noche, mientras cenábamos juntos, el frío volvió a sentirse distinto. El demonio regresó… y esta vez se llevó a una madre con sus dos hijos. Algo se quebró dentro de mí. La rabia, el miedo y la culpa se mezclaron hasta volverse una sola cosa.
No lo pensé. Lo seguí.
Alcancé al demonio de hielo y me lancé a una pelea brutal, decidida a salvarlos o morir intentándolo. A lo lejos, Jasón nos observaba, incapaz de intervenir, mientras yo me enfrentaba una vez más al monstruo que había marcado estos tres años de mi vida.
Y en ese momento entendí algo: aunque no supiera quién fui… sabía quién quería ser."
Decidí llamarme Sury Sakai, tomando el apellido del pueblo que me dio un hogar cuando no tenía nada. Con el tiempo, empecé a sentir que ese nombre me pertenecía de verdad.
Pero la paz nunca fue completa. Cada cierto tiempo, un demonio de hielo aparecía para alimentarse de los ciudadanos. Siempre que regresaba, yo lo enfrentaba. Nunca gané. Perdí una y otra vez. Sin embargo, algo dentro de mí se negaba a huir. Aunque no recordara mi pasado, mi cuerpo reaccionaba por instinto: empuñaba mi espada con una destreza que no sabía de dónde venía, como si una parte de mí recordara lo que mi mente había olvidado. Protegía a los míos porque sentía que era lo correcto… porque los amaba.
Tres años después, llegó al pueblo un joven agente de seguridad pública de vacaciones. Se llamaba Jasón. Poco a poco empezamos a hablar, a compartir momentos, y sin darme cuenta nació un lazo de amistad sincero.
Una noche, mientras cenábamos juntos, el frío volvió a sentirse distinto. El demonio regresó… y esta vez se llevó a una madre con sus dos hijos. Algo se quebró dentro de mí. La rabia, el miedo y la culpa se mezclaron hasta volverse una sola cosa.
No lo pensé. Lo seguí.
Alcancé al demonio de hielo y me lancé a una pelea brutal, decidida a salvarlos o morir intentándolo. A lo lejos, Jasón nos observaba, incapaz de intervenir, mientras yo me enfrentaba una vez más al monstruo que había marcado estos tres años de mi vida.
Y en ese momento entendí algo: aunque no supiera quién fui… sabía quién quería ser."
"Desperté hace tres años en un pueblo alejado de la gran ciudad, sin recuerdos, sin un pasado al que aferrarme. No sabía quién era ni de dónde venía, y esa incertidumbre me hizo sufrir más de lo que puedo explicar. Cada día era una lucha contra el vacío en mi mente. Aun así, los pueblerinos me tendieron la mano cuando más lo necesitaba, y gracias a ellos logré seguir adelante.
Decidí llamarme Sury Sakai, tomando el apellido del pueblo que me dio un hogar cuando no tenía nada. Con el tiempo, empecé a sentir que ese nombre me pertenecía de verdad.
Pero la paz nunca fue completa. Cada cierto tiempo, un demonio de hielo aparecía para alimentarse de los ciudadanos. Siempre que regresaba, yo lo enfrentaba. Nunca gané. Perdí una y otra vez. Sin embargo, algo dentro de mí se negaba a huir. Aunque no recordara mi pasado, mi cuerpo reaccionaba por instinto: empuñaba mi espada con una destreza que no sabía de dónde venía, como si una parte de mí recordara lo que mi mente había olvidado. Protegía a los míos porque sentía que era lo correcto… porque los amaba.
Tres años después, llegó al pueblo un joven agente de seguridad pública de vacaciones. Se llamaba Jasón. Poco a poco empezamos a hablar, a compartir momentos, y sin darme cuenta nació un lazo de amistad sincero.
Una noche, mientras cenábamos juntos, el frío volvió a sentirse distinto. El demonio regresó… y esta vez se llevó a una madre con sus dos hijos. Algo se quebró dentro de mí. La rabia, el miedo y la culpa se mezclaron hasta volverse una sola cosa.
No lo pensé. Lo seguí.
Alcancé al demonio de hielo y me lancé a una pelea brutal, decidida a salvarlos o morir intentándolo. A lo lejos, Jasón nos observaba, incapaz de intervenir, mientras yo me enfrentaba una vez más al monstruo que había marcado estos tres años de mi vida.
Y en ese momento entendí algo: aunque no supiera quién fui… sabía quién quería ser."
Tipo
Individual
Líneas
300
Estado
Disponible