El recuerdo de una leyenda
Un día como cualquier otro Zagreo habia salido al Olimpo a ayudar con sus favores a sus tios y primos. Aunque el día estaba pasando normal en el horizonte se podia ver bastante sombras de proporciones titanicas ocultando alhunas nubes y al propio sol. Cada paso que daban se sentia un temblor, cada soplido como un vendaval pero los dioses ya sabian de su llegada y les esperaban...
Me encocora
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