“𝑬𝒍 𝒄𝒂𝒄𝒉𝒐𝒓𝒓𝒐 𝒕𝒊𝒆𝒏𝒆 𝒏𝒖𝒆𝒗𝒐 𝒂𝒎𝒐…”
Marioneta de un poder ajeno. Mente débil, sin voluntad propia. Dormía a la espera de una palabra clave: un susurro bastaba para liberar la violencia que mantenía contenida en la fragilidad de su interior.
No le importaba la liberación del hombre. No había mejor manera de obtener una victoria que destruir al enemigo desde dentro, usando sus propios juguetes. Redirigió el disparador a su creador.
──── Un disparador tan simple lo condena. Me sorprende la poca inteligencia de tu amo, demasiado novato para liderar una manada que no le pertenece. Ahora, solo queda esperar a ver quién será el siguiente en caer.
Marioneta de un poder ajeno. Mente débil, sin voluntad propia. Dormía a la espera de una palabra clave: un susurro bastaba para liberar la violencia que mantenía contenida en la fragilidad de su interior.
No le importaba la liberación del hombre. No había mejor manera de obtener una victoria que destruir al enemigo desde dentro, usando sus propios juguetes. Redirigió el disparador a su creador.
──── Un disparador tan simple lo condena. Me sorprende la poca inteligencia de tu amo, demasiado novato para liderar una manada que no le pertenece. Ahora, solo queda esperar a ver quién será el siguiente en caer.
“𝑬𝒍 𝒄𝒂𝒄𝒉𝒐𝒓𝒓𝒐 𝒕𝒊𝒆𝒏𝒆 𝒏𝒖𝒆𝒗𝒐 𝒂𝒎𝒐…”
Marioneta de un poder ajeno. Mente débil, sin voluntad propia. Dormía a la espera de una palabra clave: un susurro bastaba para liberar la violencia que mantenía contenida en la fragilidad de su interior.
No le importaba la liberación del hombre. No había mejor manera de obtener una victoria que destruir al enemigo desde dentro, usando sus propios juguetes. Redirigió el disparador a su creador.
──── Un disparador tan simple lo condena. Me sorprende la poca inteligencia de tu amo, demasiado novato para liderar una manada que no le pertenece. Ahora, solo queda esperar a ver quién será el siguiente en caer.