– Me prometieron que todo pararía, me prometieron que estaría bien, ¡Mal- maldita sea, me min- mintieron! Me mintieron ...
Una fuerte tos se apoderaba de su voz, pero esta sonaba extraña, distorsionada, como si se tratara de un tubo de escape expulsando los gases de un motor desgastado, no muy alejado a lo que era ahora, y eso lo hacía aún más lamentable.
– El dolor no para, me- me dijeron que pararía ...
Una fuerte tos se apoderaba de su voz, pero esta sonaba extraña, distorsionada, como si se tratara de un tubo de escape expulsando los gases de un motor desgastado, no muy alejado a lo que era ahora, y eso lo hacía aún más lamentable.
– El dolor no para, me- me dijeron que pararía ...
– Me prometieron que todo pararía, me prometieron que estaría bien, ¡Mal- maldita sea, me min- mintieron! Me mintieron ...
Una fuerte tos se apoderaba de su voz, pero esta sonaba extraña, distorsionada, como si se tratara de un tubo de escape expulsando los gases de un motor desgastado, no muy alejado a lo que era ahora, y eso lo hacía aún más lamentable.
– El dolor no para, me- me dijeron que pararía ...