"The cold never bothered me anyway ♪ ~"
— Era una ventisca. Una tormenta, de las más frías e implacables, pero el Caballero de Boreas necesitaba llegar a su destino por lo que, aún bajo el rugir del viento y la inclemente temperatura, sólo tomó su mandoble y se disspusos a seguir su camino.
Con su carácter tan pintoresco incluso pareció cantar, tararear en lo que paso a paso avanzaba, su figura perdiéndose entre la poca visibilidad que el clima permitía. A saber dónde iba. Sólo él lo sabía—.
— Era una ventisca. Una tormenta, de las más frías e implacables, pero el Caballero de Boreas necesitaba llegar a su destino por lo que, aún bajo el rugir del viento y la inclemente temperatura, sólo tomó su mandoble y se disspusos a seguir su camino.
Con su carácter tan pintoresco incluso pareció cantar, tararear en lo que paso a paso avanzaba, su figura perdiéndose entre la poca visibilidad que el clima permitía. A saber dónde iba. Sólo él lo sabía—.
"The cold never bothered me anyway ♪ ~"
— Era una ventisca. Una tormenta, de las más frías e implacables, pero el Caballero de Boreas necesitaba llegar a su destino por lo que, aún bajo el rugir del viento y la inclemente temperatura, sólo tomó su mandoble y se disspusos a seguir su camino.
Con su carácter tan pintoresco incluso pareció cantar, tararear en lo que paso a paso avanzaba, su figura perdiéndose entre la poca visibilidad que el clima permitía. A saber dónde iba. Sólo él lo sabía—.