-El parto había dejado una huella inevitable en mi fisonomía, una metamorfosis física que no me tomó por sorpresa; era la respuesta instintiva de mi organismo para contener y estabilizar la magnitud de mi poder infernal. Tras un tiempo de reposo, logré incorporarme, sintiendo cómo la fuerza regresaba a mis miembros. Sabía que para proyectar la autoridad necesaria y mantener una postura impecable, un corsé bien ajustado sería mi mejor aliado en ese momento. Con la certeza de que mis esposos velaban con total devoción por el bienestar de nuestros pequeños, me permití un respiro de mis deberes maternales. Con paso firme y la mente más despejada, encaminé mis pasos hacia el Hotel Hazbin, impulsada por la curiosidad de presenciar, de primera mano, cómo la princesa Morningstar lidiaba con sus propias responsabilidades.-
-El parto había dejado una huella inevitable en mi fisonomía, una metamorfosis física que no me tomó por sorpresa; era la respuesta instintiva de mi organismo para contener y estabilizar la magnitud de mi poder infernal. Tras un tiempo de reposo, logré incorporarme, sintiendo cómo la fuerza regresaba a mis miembros. Sabía que para proyectar la autoridad necesaria y mantener una postura impecable, un corsé bien ajustado sería mi mejor aliado en ese momento. Con la certeza de que mis esposos velaban con total devoción por el bienestar de nuestros pequeños, me permití un respiro de mis deberes maternales. Con paso firme y la mente más despejada, encaminé mis pasos hacia el Hotel Hazbin, impulsada por la curiosidad de presenciar, de primera mano, cómo la princesa Morningstar lidiaba con sus propias responsabilidades.-
Me gusta
Me encocora
Me endiabla
7
18 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados