❝ El grupo tenía razon, habían escapado y la Terminal estaba perdida, pero… ¿acaso aquellos malnacidos no llevaban haciendo esas barbaridades a todo el que se habia cruzado con ellos?

Pero, cualquier duda en la mente de Daryl se esfumó cuando escuchó unos pasos en el bosque, a su espalda. Y los ojos azules del arquero se encontraron directamente con la figura de Carol Peletier. Allí. De pie. Armada con mas armas de las que un ser humano podía cargar. Cansada y con el rostro aun manchado de barro que no habia logrado limpiar del todo. Pero era ella. Carol. A la que Rick habia echado de la prisión semanas atrás tras enterarse de lo que ella habia hecho con Karen y David para tratar de evitar el brote de gripe. Daryl no lo dudó. Siquiera pensó. Y, aunque hubiera deseado ver a Kate allí, era Carol. Y la queria. Era su mejor amiga. Y la habia dado por perdida… Y ahora estaba allí. Cubrió la distancia entre los dos en una corta carrera y la estrechó rápidamente entre los brazos, enterrando su rostro en el hombro de la mujer porque no era demasiado dado a que nadie viera su parte mas emocional. Esa que solo habia logrado sacar con las tres mujeres que habían marcado su vida: Kate, Carol y Beth.

Se resistía a soltarla ni a dejarla ir, como si soltarla en ese momento fuera a hacerla desaparecer de nuevo. Y no podía arriesgarse a aquello. No otra vez.

Tan solo se apartó cuando escuchó las pisadas de Rick a su espalda y buscó un espacio donde poder recomponerse.

-¿Has sido tu? -preguntó Rick.

Carol asintió imperceptiblemente.

-Y Kate…

Daryl la miró rápidamente mientras la mujer abrazaba al líder del grupo y luego miró a su alrededor, buscando a Kate con la mirada.

-¿Dónde…? ¿Dónde está? -preguntó sintiendo que su corazón estaba a punto de escapársele del pecho.

Y entonces… la vio. Allí. De pie. Agotada tambien. Con evidentes signos de haberlo pasado bastante mal a juzgar por la postura de su cuerpo. Demasiado pequeña y demasiado grande al mismo tiempo. Se quedó clavado en el sitio dando gracias mentalmente a quien todavia quedara observando aquel mundo podrido. Y cuando vio como Kate caminaba hacia él con evidentes signos de un dolor físico que Daryl no pudo apreciar a simple vista, fue él quien llegó hasta ella y tomó su rostro entre sus manos sin poder contener la emoción por verla, dándole igual que ella lo viera llorar.

-Sabia que eras tú -dijo viendo el fusil de francotirador a la espalda de ella- Tenías que ser tu…

Apoyó su frente contra la de Kate, solo para respirar el mismo aire que ella. Su aliento, su respiración entrecortada y jadeante, emocionada como la de él. Porque solo asi sintió que él podía volver a respirar de nuevo. Desde que la prisión habia caído habia sentido que una parte de si mismo nunca regresaría. Y volver a ver a Kate y a Carol habia reconstruido aquel vacío a una velocidad tan grande que daba vértigo.

-Tenías que ser tú…- repitió como un mantra antes de buscar un beso en los labios de la mujer de su vida. Rodeó la cintura de Kate con sus brazos estrechándola contra sí. Y fue entonces cuando se dio cuenta del vendaje a su espalda, asi que se esforzó por tratar de no hacerle daño. Pero aun asi se meció con ella levemente. Y solo cuando Carol avisó de que tenían que acompañarla fue capaz de soltar a Kate para dejar que los demás la abrazaran también.❞


⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Kate Blake
❝ El grupo tenía razon, habían escapado y la Terminal estaba perdida, pero… ¿acaso aquellos malnacidos no llevaban haciendo esas barbaridades a todo el que se habia cruzado con ellos? Pero, cualquier duda en la mente de Daryl se esfumó cuando escuchó unos pasos en el bosque, a su espalda. Y los ojos azules del arquero se encontraron directamente con la figura de Carol Peletier. Allí. De pie. Armada con mas armas de las que un ser humano podía cargar. Cansada y con el rostro aun manchado de barro que no habia logrado limpiar del todo. Pero era ella. Carol. A la que Rick habia echado de la prisión semanas atrás tras enterarse de lo que ella habia hecho con Karen y David para tratar de evitar el brote de gripe. Daryl no lo dudó. Siquiera pensó. Y, aunque hubiera deseado ver a Kate allí, era Carol. Y la queria. Era su mejor amiga. Y la habia dado por perdida… Y ahora estaba allí. Cubrió la distancia entre los dos en una corta carrera y la estrechó rápidamente entre los brazos, enterrando su rostro en el hombro de la mujer porque no era demasiado dado a que nadie viera su parte mas emocional. Esa que solo habia logrado sacar con las tres mujeres que habían marcado su vida: Kate, Carol y Beth. Se resistía a soltarla ni a dejarla ir, como si soltarla en ese momento fuera a hacerla desaparecer de nuevo. Y no podía arriesgarse a aquello. No otra vez. Tan solo se apartó cuando escuchó las pisadas de Rick a su espalda y buscó un espacio donde poder recomponerse. -¿Has sido tu? -preguntó Rick. Carol asintió imperceptiblemente. -Y Kate… Daryl la miró rápidamente mientras la mujer abrazaba al líder del grupo y luego miró a su alrededor, buscando a Kate con la mirada. -¿Dónde…? ¿Dónde está? -preguntó sintiendo que su corazón estaba a punto de escapársele del pecho. Y entonces… la vio. Allí. De pie. Agotada tambien. Con evidentes signos de haberlo pasado bastante mal a juzgar por la postura de su cuerpo. Demasiado pequeña y demasiado grande al mismo tiempo. Se quedó clavado en el sitio dando gracias mentalmente a quien todavia quedara observando aquel mundo podrido. Y cuando vio como Kate caminaba hacia él con evidentes signos de un dolor físico que Daryl no pudo apreciar a simple vista, fue él quien llegó hasta ella y tomó su rostro entre sus manos sin poder contener la emoción por verla, dándole igual que ella lo viera llorar. -Sabia que eras tú -dijo viendo el fusil de francotirador a la espalda de ella- Tenías que ser tu… Apoyó su frente contra la de Kate, solo para respirar el mismo aire que ella. Su aliento, su respiración entrecortada y jadeante, emocionada como la de él. Porque solo asi sintió que él podía volver a respirar de nuevo. Desde que la prisión habia caído habia sentido que una parte de si mismo nunca regresaría. Y volver a ver a Kate y a Carol habia reconstruido aquel vacío a una velocidad tan grande que daba vértigo. -Tenías que ser tú…- repitió como un mantra antes de buscar un beso en los labios de la mujer de su vida. Rodeó la cintura de Kate con sus brazos estrechándola contra sí. Y fue entonces cuando se dio cuenta del vendaje a su espalda, asi que se esforzó por tratar de no hacerle daño. Pero aun asi se meció con ella levemente. Y solo cuando Carol avisó de que tenían que acompañarla fue capaz de soltar a Kate para dejar que los demás la abrazaran también.❞ ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [KateBlake] ⸻
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