Te echo de menos. Finjo no hacerlo por las mañanas, pero cuando cae el sol, cuando llega la noche, las estrellas requieren tu nombre y la luna, pregunta por tu ausencia. Yo, inocente, respondo que volverás, que no te has ido, que fue y eres real... y sujeto entre mis dedos lo único que me queda de ti, sabiendo en lo más hondo de mi ser, que lo que se marchó, nunca volverá.
Te echo de menos. Finjo no hacerlo por las mañanas, pero cuando cae el sol, cuando llega la noche, las estrellas requieren tu nombre y la luna, pregunta por tu ausencia. Yo, inocente, respondo que volverás, que no te has ido, que fue y eres real... y sujeto entre mis dedos lo único que me queda de ti, sabiendo en lo más hondo de mi ser, que lo que se marchó, nunca volverá.