Hay miles de pretextos pero el más gracioso de todos es cuando huyen con la cola entre las patas al verse atrapados.
En fin, creo que ya no importan tus excusas baratas porque podrás darnos todas las que quieras y ninguna te salvará.
En fin, creo que ya no importan tus excusas baratas porque podrás darnos todas las que quieras y ninguna te salvará.
Hay miles de pretextos pero el más gracioso de todos es cuando huyen con la cola entre las patas al verse atrapados.
En fin, creo que ya no importan tus excusas baratas porque podrás darnos todas las que quieras y ninguna te salvará.