Reza cuanto quieras, la oscuridad no escucha a quienes ya han sido marcados.
Incluso cuando pretendes ser feliz, algo siempre regresa para recordarte la miseria de existir.
Entonces nace la pregunta:
¿Debería?
Quizás sí… las señales, borrosas, insisten en ser claras.
Incluso cuando pretendes ser feliz, algo siempre regresa para recordarte la miseria de existir.
Entonces nace la pregunta:
¿Debería?
Quizás sí… las señales, borrosas, insisten en ser claras.
Reza cuanto quieras, la oscuridad no escucha a quienes ya han sido marcados.
Incluso cuando pretendes ser feliz, algo siempre regresa para recordarte la miseria de existir.
Entonces nace la pregunta:
¿Debería?
Quizás sí… las señales, borrosas, insisten en ser claras.