-Había pasado un tiempo desde que la Nephilim estaba en un viaje por el mundo. Y ahora estaba frente a un bosque. Irys se adentró en el claro con cautela. El bosque a su alrededor era espeso y antiguo; las copas de los árboles apenas dejaban pasar la luz, y la humedad se aferraba al aire como un susurro frío. El pasto estaba alto, inclinado como si algo hubiese pasado antes que ella. En el centro, la silla blanca parecía fuera de lugar, casi antinatural.
Al acercarse, el silencio se volvió más pesado… y entonces lo sintió. Entre las sombras, justo detrás de la silla, se dibujó una silueta alta, oscura e inmóvil, observándola.
Irys se detuvo en seco. Su instinto gritó alerta.
—…sabía que no estaba sola —susurró, tensando el cuerpo.
La silueta seguía ahí, observando en silencio.
Al acercarse, el silencio se volvió más pesado… y entonces lo sintió. Entre las sombras, justo detrás de la silla, se dibujó una silueta alta, oscura e inmóvil, observándola.
Irys se detuvo en seco. Su instinto gritó alerta.
—…sabía que no estaba sola —susurró, tensando el cuerpo.
La silueta seguía ahí, observando en silencio.
-Había pasado un tiempo desde que la Nephilim estaba en un viaje por el mundo. Y ahora estaba frente a un bosque. Irys se adentró en el claro con cautela. El bosque a su alrededor era espeso y antiguo; las copas de los árboles apenas dejaban pasar la luz, y la humedad se aferraba al aire como un susurro frío. El pasto estaba alto, inclinado como si algo hubiese pasado antes que ella. En el centro, la silla blanca parecía fuera de lugar, casi antinatural.
Al acercarse, el silencio se volvió más pesado… y entonces lo sintió. Entre las sombras, justo detrás de la silla, se dibujó una silueta alta, oscura e inmóvil, observándola.
Irys se detuvo en seco. Su instinto gritó alerta.
—…sabía que no estaba sola —susurró, tensando el cuerpo.
La silueta seguía ahí, observando en silencio.