—Nada me hace más feliz que un buen jarrón de rosas recién cortadas. Excepto, tal vez, el dulce sonido de los gritos ahogados de mis pretendientes...
—Nada me hace más feliz que un buen jarrón de rosas recién cortadas. Excepto, tal vez, el dulce sonido de los gritos ahogados de mis pretendientes...