El fin de semana iba perfecto: Tranquilidad, paz y descanso. Nada ni nadie le podía interrumpir ese estado de pereza que tenía, excepto por un único mensaje que había llegado a su teléfono en el chat del trabajo: Reunión urgente mañana a primera hora.
La imagen que anexaban era clara. Una indicación para todos los trabajadores de confianza y, especialmente, los de su rubro. Lo sabía perfectamente porque el tópico era casi su responsabilidad: Seminario de Ciberseguridad. ¿Por qué a pesar de tener tantos correos, mensajes y campañas para detectarlo, los colaboradores seguían cayendo en esas tonterías de averigua tu tipo de pastel con base en el signo zodiacal o descubre qué princesa Disney eres?
Solo implicaba más trabajo, más tiempo perdido en capacitar personas y, sin duda, invertir tiempo de su fin de semana en elaborar una presentación de diez hojas sobre los riesgos y cómo detectarlos.
— Tal vez deberíamos revisar otra vez los sitios bloqueados. ¿Por qué no dejan a uno descansar su fin de semana como se merece?
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