En la oscuridad las máscaras se cansan.
La piel deja de fingir y el deseo aprende a hablar sin boca.
Y cuando hay entrega, la verdad no entra suave.
La piel deja de fingir y el deseo aprende a hablar sin boca.
Y cuando hay entrega, la verdad no entra suave.
En la oscuridad las máscaras se cansan.
La piel deja de fingir y el deseo aprende a hablar sin boca.
Y cuando hay entrega, la verdad no entra suave.