Hace unos días detecto el putrido aroma de un degenerado, tanto fue el hedor nauseabundo que ha reforzado la seguridad de su hogar - sobre todo cuando dicho engendro se disfraza constantemente - enviando una carta a su hijo quien ha estado con su novia un par de semanas, donde le advierte del avistamiento y que mantenga un ojo abierto.
Tienen el permiso para matarlo.
Tienen el permiso para matarlo.
Hace unos días detecto el putrido aroma de un degenerado, tanto fue el hedor nauseabundo que ha reforzado la seguridad de su hogar - sobre todo cuando dicho engendro se disfraza constantemente - enviando una carta a su hijo quien ha estado con su novia un par de semanas, donde le advierte del avistamiento y que mantenga un ojo abierto.
Tienen el permiso para matarlo.