Respira... Mika, respira. No pasa nada, todo está en orden... S-solo fue un mal rato...
— El pelinegro golpeateaba su pie en el suelo de manera frenética, ese gesto nervioso que tenía cuando su cabeza no lograba controlar su cuerpo. Se llevó las manos al rostro y apretó sus dedos entre su cabello, buscando tapar un poco de la luz que en ese momento lo enceguecía.
Se había tenido que ir del consultorio, no fue capaz de atender al próximo paciente, por más que lo había intentado, aquella sesión lo había dejado completamente roto y no era capaz de retomar el control.
Se encerró en la sala de descanso, sin permitir que ninguno de sus compañeros lo siguiera, por más que intentaron ayudarlo, cerró la puerta con seguro y se quedó allí. —
— El pelinegro golpeateaba su pie en el suelo de manera frenética, ese gesto nervioso que tenía cuando su cabeza no lograba controlar su cuerpo. Se llevó las manos al rostro y apretó sus dedos entre su cabello, buscando tapar un poco de la luz que en ese momento lo enceguecía.
Se había tenido que ir del consultorio, no fue capaz de atender al próximo paciente, por más que lo había intentado, aquella sesión lo había dejado completamente roto y no era capaz de retomar el control.
Se encerró en la sala de descanso, sin permitir que ninguno de sus compañeros lo siguiera, por más que intentaron ayudarlo, cerró la puerta con seguro y se quedó allí. —
Respira... Mika, respira. No pasa nada, todo está en orden... S-solo fue un mal rato...
— El pelinegro golpeateaba su pie en el suelo de manera frenética, ese gesto nervioso que tenía cuando su cabeza no lograba controlar su cuerpo. Se llevó las manos al rostro y apretó sus dedos entre su cabello, buscando tapar un poco de la luz que en ese momento lo enceguecía.
Se había tenido que ir del consultorio, no fue capaz de atender al próximo paciente, por más que lo había intentado, aquella sesión lo había dejado completamente roto y no era capaz de retomar el control.
Se encerró en la sala de descanso, sin permitir que ninguno de sus compañeros lo siguiera, por más que intentaron ayudarlo, cerró la puerta con seguro y se quedó allí. —