"Tal como un gato ofrece un ratón, el Hijo del Hombre muestra lo que es suyo ante su Creador. Estatuas de yeso, joyas de gran ostento, ídolos de oro y aroma de incienso; mas olvida él que con las manos vacías llegará al Final, de su ofrenda quedando nada más que su ser: La más importante, y la más descuidada, de sus posesiones".
"Tal como un gato ofrece un ratón, el Hijo del Hombre muestra lo que es suyo ante su Creador. Estatuas de yeso, joyas de gran ostento, ídolos de oro y aroma de incienso; mas olvida él que con las manos vacías llegará al Final, de su ofrenda quedando nada más que su ser: La más importante, y la más descuidada, de sus posesiones".