“¿Interrumpí mi baño para esto?...“

Hasta hace escasos minutos estaba tan relajada, ricamente hundida en el agua de su ofuro. Agua aromática por las sales de baño. Esa noche habían tocado las que olían a proseco rosado espumoso, pétalos de peonias y membrillo y a pesar de que había esperado todo el día para ese momento, una llamada urgente la hizo tener que salir para atender una reunión en video llamada con Kenji y demás miembros del Kōdō-Kai.

La gran noticia era algo que se veía venir desde hace semanas: el club nocturno, que llevaba semanas sin actividad, cerraría definitivamente.

¿La "genial sorpresa" de Kenji?

Que le arruinaría su plan de una bonita cafetería, limpia de la suciedad de esa gente; el local que ya había conseguido, los muebles, la linda decoración... Todo terminaría transformado en una vulgar cafetería nocturna donde las bailarinas del club mutarían a ser hostess con disfraces reveladores según la temática de la semana.

Pero al menos tendrían karaoke y podría poner su música city pop.

— Sí, de acuerdo. Me pondré en ello, buscaré un par de chefs para empezar. —

" Eres un imbécil, Kenji. Ojalá pronto te hagan amanecer flotando en el río Sumida."

— En un rato publicaré la oferta de empleo, sí. —

" Desgraciados, lo único que están haciendo es ponerme en la mira. “

Un rato después, Sada había regresado al ofuro. Con el agua recalentada, los focos del baño a media luz y toda ella hundida en el agua hasta poco debajo de la nariz.

— Creo que me matarán este año. —
“¿Interrumpí mi baño para esto?...“ Hasta hace escasos minutos estaba tan relajada, ricamente hundida en el agua de su ofuro. Agua aromática por las sales de baño. Esa noche habían tocado las que olían a proseco rosado espumoso, pétalos de peonias y membrillo y a pesar de que había esperado todo el día para ese momento, una llamada urgente la hizo tener que salir para atender una reunión en video llamada con Kenji y demás miembros del Kōdō-Kai. La gran noticia era algo que se veía venir desde hace semanas: el club nocturno, que llevaba semanas sin actividad, cerraría definitivamente. ¿La "genial sorpresa" de Kenji? Que le arruinaría su plan de una bonita cafetería, limpia de la suciedad de esa gente; el local que ya había conseguido, los muebles, la linda decoración... Todo terminaría transformado en una vulgar cafetería nocturna donde las bailarinas del club mutarían a ser hostess con disfraces reveladores según la temática de la semana. Pero al menos tendrían karaoke y podría poner su música city pop. — Sí, de acuerdo. Me pondré en ello, buscaré un par de chefs para empezar. — " Eres un imbécil, Kenji. Ojalá pronto te hagan amanecer flotando en el río Sumida." — En un rato publicaré la oferta de empleo, sí. — " Desgraciados, lo único que están haciendo es ponerme en la mira. “ Un rato después, Sada había regresado al ofuro. Con el agua recalentada, los focos del baño a media luz y toda ella hundida en el agua hasta poco debajo de la nariz. — Creo que me matarán este año. —
Me shockea
Me gusta
Me entristece
Me emputece
5
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados