Cuidado con idolatrar al mejor de ustedes. Los santos pueden ser cincelados por sus virtudes, pero de carne siempre serán.
Alzarlos no honra los hombres: los invita a pisotear a quienes los veneran; el mejor de nosotros termina por convertirse en nuestra peor vergüenza.
Alzarlos no honra los hombres: los invita a pisotear a quienes los veneran; el mejor de nosotros termina por convertirse en nuestra peor vergüenza.
Cuidado con idolatrar al mejor de ustedes. Los santos pueden ser cincelados por sus virtudes, pero de carne siempre serán.
Alzarlos no honra los hombres: los invita a pisotear a quienes los veneran; el mejor de nosotros termina por convertirse en nuestra peor vergüenza.