En las noches de luna llena bajo al subsuelo.
Él sigue encerrado, donde nadie se atreve a entrar, castigado por algo que dejó manchas difíciles de borrar.
Me acerco a la reja, tan cerca como permite el hierro.
No pregunto nada.
Solo compruebo que sigue ahí, que respira… y que aún me espera.
Él sigue encerrado, donde nadie se atreve a entrar, castigado por algo que dejó manchas difíciles de borrar.
Me acerco a la reja, tan cerca como permite el hierro.
No pregunto nada.
Solo compruebo que sigue ahí, que respira… y que aún me espera.
En las noches de luna llena bajo al subsuelo.
Él sigue encerrado, donde nadie se atreve a entrar, castigado por algo que dejó manchas difíciles de borrar.
Me acerco a la reja, tan cerca como permite el hierro.
No pregunto nada.
Solo compruebo que sigue ahí, que respira… y que aún me espera.