*El tránsito entre planos no fue violento, no hubo ruptura ni desgarro del velo, solo una compresión lenta del entorno, como si la realidad misma cediera espacio a algo que no necesitaba forzar su paso. Las sombras del lugar se estiraron apenas un instante antes de volver a su estado original, obedientes. A unos pocos metros antes del límite del dominio umbrío apareció el empíreo guardián, Asura Kaos, de pie con una serenidad imperturbable *
* Sus ropas eran simples, oscuras, funcionales. No llevaba armadura ni miasma liberado; aun así, su presencia alteraba la densidad del ambiente, como si el lugar tuviera que reajustarse para aceptarlo. No avanzó de inmediato, solo observó y midió el entorno, la respuesta que ofrecía las sombras residuales a la presencia del serafín en un mundo cargado de antiguas voluntades *
…Sigues eligiendo lugares incómodos… *comentó al fin el serafín, con voz baja, sin elevarla, sin necesidad de que alguien estuviera frente a él para escuchar, pues sabía perfectamente que estaba en el lugar correcto. Dio un par de pasos al frente, deteniéndose antes de cruzar del todo el umbral invisible. No era prudencia, era respeto por las reglas no escritas entre ambos. *
…No vengo a interferir… *añadió tras la breve pausa, Sus orbes oscuros recorrieron el vacío, reconociendo capas de sombra que no estaban allí por casualidad. *…Ha pasado tiempo, y por lo general cuando eso ocurre, suele significar que algo está a punto de moverse…*Finalmente, permitió que una mínima fracción de su presencia se afirmara en el plano a manera de confirmación de su presencia *…Así que pensé que era apropiado venir a saludarte…*El silencio se asentó dejando un aura expectante*…Además, no todos los días decido cruzar hasta aquí sin intención de pelea.
* Sus ropas eran simples, oscuras, funcionales. No llevaba armadura ni miasma liberado; aun así, su presencia alteraba la densidad del ambiente, como si el lugar tuviera que reajustarse para aceptarlo. No avanzó de inmediato, solo observó y midió el entorno, la respuesta que ofrecía las sombras residuales a la presencia del serafín en un mundo cargado de antiguas voluntades *
…Sigues eligiendo lugares incómodos… *comentó al fin el serafín, con voz baja, sin elevarla, sin necesidad de que alguien estuviera frente a él para escuchar, pues sabía perfectamente que estaba en el lugar correcto. Dio un par de pasos al frente, deteniéndose antes de cruzar del todo el umbral invisible. No era prudencia, era respeto por las reglas no escritas entre ambos. *
…No vengo a interferir… *añadió tras la breve pausa, Sus orbes oscuros recorrieron el vacío, reconociendo capas de sombra que no estaban allí por casualidad. *…Ha pasado tiempo, y por lo general cuando eso ocurre, suele significar que algo está a punto de moverse…*Finalmente, permitió que una mínima fracción de su presencia se afirmara en el plano a manera de confirmación de su presencia *…Así que pensé que era apropiado venir a saludarte…*El silencio se asentó dejando un aura expectante*…Además, no todos los días decido cruzar hasta aquí sin intención de pelea.
*El tránsito entre planos no fue violento, no hubo ruptura ni desgarro del velo, solo una compresión lenta del entorno, como si la realidad misma cediera espacio a algo que no necesitaba forzar su paso. Las sombras del lugar se estiraron apenas un instante antes de volver a su estado original, obedientes. A unos pocos metros antes del límite del dominio umbrío apareció el empíreo guardián, Asura Kaos, de pie con una serenidad imperturbable *
* Sus ropas eran simples, oscuras, funcionales. No llevaba armadura ni miasma liberado; aun así, su presencia alteraba la densidad del ambiente, como si el lugar tuviera que reajustarse para aceptarlo. No avanzó de inmediato, solo observó y midió el entorno, la respuesta que ofrecía las sombras residuales a la presencia del serafín en un mundo cargado de antiguas voluntades *
…Sigues eligiendo lugares incómodos… *comentó al fin el serafín, con voz baja, sin elevarla, sin necesidad de que alguien estuviera frente a él para escuchar, pues sabía perfectamente que estaba en el lugar correcto. Dio un par de pasos al frente, deteniéndose antes de cruzar del todo el umbral invisible. No era prudencia, era respeto por las reglas no escritas entre ambos. *
…No vengo a interferir… *añadió tras la breve pausa, Sus orbes oscuros recorrieron el vacío, reconociendo capas de sombra que no estaban allí por casualidad. *…Ha pasado tiempo, y por lo general cuando eso ocurre, suele significar que algo está a punto de moverse…*Finalmente, permitió que una mínima fracción de su presencia se afirmara en el plano a manera de confirmación de su presencia *…Así que pensé que era apropiado venir a saludarte…*El silencio se asentó dejando un aura expectante*…Además, no todos los días decido cruzar hasta aquí sin intención de pelea.