—Dicen que mientras más sudas en el entrenamiento, menos sangras en el campo de batalla. —
—Lo que no te dicen es que van a haber veces en las que no importa lo mucho que entrenes, lo mucho que te esfuerces, lo mucho que sacrifiques: igual vas a terminar sobre un charco de sangre en el pavimento. O peor. —
—Así es la vida, nada más, aceptar eso. Y si viene el fin que venga. Igual nadie te va a quitar lo bailado. —
El cajero se queda mirando a Jason, parpadeando un par de veces.
—Señor, esto es un Wendy's.—
—...Ah, sí, entonces deme un cuarto de libra con queso.—
—Lo que no te dicen es que van a haber veces en las que no importa lo mucho que entrenes, lo mucho que te esfuerces, lo mucho que sacrifiques: igual vas a terminar sobre un charco de sangre en el pavimento. O peor. —
—Así es la vida, nada más, aceptar eso. Y si viene el fin que venga. Igual nadie te va a quitar lo bailado. —
El cajero se queda mirando a Jason, parpadeando un par de veces.
—Señor, esto es un Wendy's.—
—...Ah, sí, entonces deme un cuarto de libra con queso.—
—Dicen que mientras más sudas en el entrenamiento, menos sangras en el campo de batalla. —
—Lo que no te dicen es que van a haber veces en las que no importa lo mucho que entrenes, lo mucho que te esfuerces, lo mucho que sacrifiques: igual vas a terminar sobre un charco de sangre en el pavimento. O peor. —
—Así es la vida, nada más, aceptar eso. Y si viene el fin que venga. Igual nadie te va a quitar lo bailado. —
El cajero se queda mirando a Jason, parpadeando un par de veces.
—Señor, esto es un Wendy's.—
—...Ah, sí, entonces deme un cuarto de libra con queso.—