Saga despertó sobresaltado, con la respiración agitada y el corazón latiendo como si acabara de morir.
Despertó en medio de una tormenta eléctrica en una ciudad que no conocía.
Había renacido como un hombre común: sin armadura, sin templo, sin dioses visibles. Pero la dualidad seguía con él; no era la maldición que sus antepasados cargaban, es algo diferente.
Despertó en medio de una tormenta eléctrica en una ciudad que no conocía.
Había renacido como un hombre común: sin armadura, sin templo, sin dioses visibles. Pero la dualidad seguía con él; no era la maldición que sus antepasados cargaban, es algo diferente.
Saga despertó sobresaltado, con la respiración agitada y el corazón latiendo como si acabara de morir.
Despertó en medio de una tormenta eléctrica en una ciudad que no conocía.
Había renacido como un hombre común: sin armadura, sin templo, sin dioses visibles. Pero la dualidad seguía con él; no era la maldición que sus antepasados cargaban, es algo diferente.