Brindo por los errores que cometimos, por las cicatrices que cargamos y por el nuevo amanecer que, a pesar de todo, no se atreve a darnos la espalda.
Brindo por los errores que cometimos, por las cicatrices que cargamos y por el nuevo amanecer que, a pesar de todo, no se atreve a darnos la espalda.