El arácnido aterriza frente a tu alcoba.
—¿Mañana cansada, eh? ¿Que tal una pizza para levantarte el ánimo?—
—¿Mañana cansada, eh? ¿Que tal una pizza para levantarte el ánimo?—
El arácnido aterriza frente a tu alcoba.
—¿Mañana cansada, eh? ¿Que tal una pizza para levantarte el ánimo?—