Está sentada sobre una mesa, con un pequeño plato de filigranas doradas, en sus manos una fruta; una granada, y un cuchillo, poco a poco le hace tajos a aquella piel dura, para abrirla, una de las porciones la posa sobre el plato, y mordisquea la fruta despacio.
Está sentada sobre una mesa, con un pequeño plato de filigranas doradas, en sus manos una fruta; una granada, y un cuchillo, poco a poco le hace tajos a aquella piel dura, para abrirla, una de las porciones la posa sobre el plato, y mordisquea la fruta despacio.
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