— Quizá noches...

Cerró suavemente los ojos, había sido un día de demasiadas emociones a la vista estaba, su cuerpo estaba algo abotargado del sueño, pero aún debía recados de última hora: varios ramilletes y algún ramo más que elaborado para adecentar algunas estancias.
— Quizá noches... Cerró suavemente los ojos, había sido un día de demasiadas emociones a la vista estaba, su cuerpo estaba algo abotargado del sueño, pero aún debía recados de última hora: varios ramilletes y algún ramo más que elaborado para adecentar algunas estancias.
Me gusta
Me encocora
2
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados