Diré yo.. el desierto fue cómplice de un paraíso existente en la oscura intimidad .
Sin amor decimos, sin sentir decimos, o somos demasiado orgullo, o muy buenos mintiendo .
Por ahora puedo estar en calma, por un corto tiempo, disfrutaré de la serenidad que me ha obsequiado nuestro encuentro .
Por esa noche donde la luna fue testigo del placer vivido, pondré mis ojos al frente y trataré de no distraerme, aunque no lo creo posible, el calor de tu piel, el sonido de tus gemidos y tu dulce miel.. desde entonces y hasta que la vida me alcance, un vicio del cual quiero ser siempre cautivo .
Verónica Valentine
Sin amor decimos, sin sentir decimos, o somos demasiado orgullo, o muy buenos mintiendo .
Por ahora puedo estar en calma, por un corto tiempo, disfrutaré de la serenidad que me ha obsequiado nuestro encuentro .
Por esa noche donde la luna fue testigo del placer vivido, pondré mis ojos al frente y trataré de no distraerme, aunque no lo creo posible, el calor de tu piel, el sonido de tus gemidos y tu dulce miel.. desde entonces y hasta que la vida me alcance, un vicio del cual quiero ser siempre cautivo .
Verónica Valentine
Diré yo.. el desierto fue cómplice de un paraíso existente en la oscura intimidad .
Sin amor decimos, sin sentir decimos, o somos demasiado orgullo, o muy buenos mintiendo .
Por ahora puedo estar en calma, por un corto tiempo, disfrutaré de la serenidad que me ha obsequiado nuestro encuentro .
Por esa noche donde la luna fue testigo del placer vivido, pondré mis ojos al frente y trataré de no distraerme, aunque no lo creo posible, el calor de tu piel, el sonido de tus gemidos y tu dulce miel.. desde entonces y hasta que la vida me alcance, un vicio del cual quiero ser siempre cautivo .
Verónica Valentine
