Aquel mercado cercano a la Avenida Winston Churchill estaba comenzando a cerrar sus puestos, y guardar todas sus mercancías de los exhibidores en la calle; así como los vendedores sobre la acera recogían sus mantas, listos para ir a casa. Él hacía lo mismo, estaba listo para ir a tomar un descanso, tan solo esperaba el regreso de Hugin y Munin, el sol se ponía, pronto anochecería y la misma cantaleta de siempre recorría su mente.
──── ❝Espero que hoy vuelvan...
siento miedo, igual que siempre.
No sé qué haré si no vuelven.
Es una pérdida que jamás repondré.❞ ──── recitó en el pensamiento mientras guardaba las piezas de joyería en un costal no muy grande. Había vendido lo suficiente para cubrir lo del día así que no podía quejarse.
──── ❝Espero que hoy vuelvan...
siento miedo, igual que siempre.
No sé qué haré si no vuelven.
Es una pérdida que jamás repondré.❞ ──── recitó en el pensamiento mientras guardaba las piezas de joyería en un costal no muy grande. Había vendido lo suficiente para cubrir lo del día así que no podía quejarse.
Aquel mercado cercano a la Avenida Winston Churchill estaba comenzando a cerrar sus puestos, y guardar todas sus mercancías de los exhibidores en la calle; así como los vendedores sobre la acera recogían sus mantas, listos para ir a casa. Él hacía lo mismo, estaba listo para ir a tomar un descanso, tan solo esperaba el regreso de Hugin y Munin, el sol se ponía, pronto anochecería y la misma cantaleta de siempre recorría su mente.
──── ❝Espero que hoy vuelvan...
siento miedo, igual que siempre.
No sé qué haré si no vuelven.
Es una pérdida que jamás repondré.❞ ──── recitó en el pensamiento mientras guardaba las piezas de joyería en un costal no muy grande. Había vendido lo suficiente para cubrir lo del día así que no podía quejarse.
